martes, 30 de diciembre de 2025

Mi 2025 fue… raro

Posiblemente nunca olvide este año.
Fue el año en el que cumplí un cuarto de siglo, presenté mi tesis y me gradué. En teoría, eso fue lo más importante que me pasó. Pero también ocurrieron cosas pequeñas, de esas a las que casi nunca les damos suficiente valor y que, sin embargo, terminan construyendo los recuerdos.

Fui muchas veces a cine. La mejor película que vi fue Superman: me devolvió un poco de esperanza. Vi muchas series; mi favorita fue Heated Rivalry, esa que me desvelaba todos los viernes a las 12:00 a. m. como si no pudiera esperar ni un minuto más. Leí más de veinte libros, y mi favorito fue La asistenta de Freida McFadden. Ese libro me tuvo con taquicardia durante dos días y necesitó un tiempo de reposo emocional después de terminarlo, porque simplemente es brillante.

Ed Sheeran —mi cantante favorito— lanzó su álbum Play, y mi canción favorita, Azizam, salió justo el día de mi cumpleaños. Sentí que era un regalo. Además, compré boletos para su concierto del próximo año, y eso, de alguna manera, me dio algo que esperar.

Pero no todo fue bonito.
Me dejé de hablar con muchas personas que quiero: amigos, profesores, compañeros de la universidad. Duele, porque siempre he disfrutado conectar con la gente. Y lo que más me pesa —lo que más me duele— es no haber conseguido trabajo. Quiero ejercer, quiero independizarme, quiero empezar. Todos los días intento repetirme que estas cosas toman tiempo, que debo ser paciente… pero muchas veces gana la ansiedad. Y entonces lloro. Y llegan pequeñas crisis emocionales que no siempre sé cómo manejar.

Así fue este año: aburrido y emocionante al mismo tiempo.
Me dio momentos hermosos y otros profundamente frustrantes. Pero los viví. Los sentí. No me rendí. Y aquí sigo. Aunque muchos días quisiera que todo se detuviera un momento, sigo intentando.

Creo que me merezco un abrazo.
Y una palmadita en el hombro por no soltar, por seguir creyendo —aunque sea a ratos— que las cosas pueden mejorar el próximo año.

Ojalá tú también sigas adelante. Porque, aunque la vida a veces pese demasiado, todavía existen razones por las que vale la pena seguir vivo.

Sobreviví al año, y aunque no fue como lo imaginé, lo viví… y eso también cuenta.

martes, 2 de diciembre de 2025

Un hombre llamado Ove — Fredrik Backman (2012)



Un hombre llamado Ove, del autor sueco Fredrik Backman —publicado originalmente en 2012—, es una novela que nos muestra la vida de Ove, un hombre que cargó con muchas dificultades, pero que aún así vivió, amó, sirvió… y nos recuerda que nunca es tarde para volver a creer.

Esta historia cuenta las cosas de forma tan inteligente y tan cercana que es imposible aburrirse de ella. Al principio, lo vemos en sus años más duros: atrapado en la rutina, resignado, con la idea de que su vida no tiene más sentido. Pero poco a poco ocurren ciertos eventos —unexpected, simples a la vista— que lo sacan de ese estado. Y quizá le dan otra oportunidad. Otra oportunidad para amar, para vivir, para enojarse, para seguir siendo él mismo.

Una de las cosas que más me conmueven del libro es su enseñanza: demuestra que una persona mayor —incluso alguien que muchos darían por “inservible” solo por su edad— puede seguir siendo útil, puede seguir importando. Nos recuerda lo necesario que es valorar a quienes ya vivieron mucho, porque sus historias, sus cicatrices, su sabiduría son una herencia vital: el pasado que nos enseña para tener un futuro mejor.

A medida que avanzamos en la lectura, vemos cómo Ove termina ayudando a sus vecinos —y, sin darse cuenta al principio, Ove también los necesita a ellos. Esa dinámica de vecindad, imperfecta y humana, es de las cosas más bellas de la novela. Nos enseña que el ser humano esta diseñado para necesitar y ser necesitado, y que en comunidad uno sobrevive, uno sana, uno vuelve a sentirse vivo.

No quiero dar muchos detalles para no arruinarte sorpresas, pero sí quiero pedirte un favor: lee este libro. Hazte el regalo de conocer a Ove. Es hermoso, intenso, a veces devastador… pero sobre todo, es una apuesta a la dignidad de cualquier vida, sin importar la edad. Es una lección de humanidad.

Si tienes tiempo, dale una oportunidad a Un hombre llamado Ove. Te puede devolver algo que tal vez ya habías perdido: la grandeza de las oportunidades.

La trilogía Los Extraordinarios — crecer también es un superpoder

Los Extraordinarios es una trilogía escrita por T. J. Klune. Está compuesta por Los Extraordinarios, Flash Fire y Heat Wave. En ...