viernes, 30 de enero de 2026

Sueños de trenes: la historia sobre una vida

Sueños de trenes es un libro escrito por Denis Johnson, que tuvo una notable adaptación cinematográfica dirigida por Clint Bentley y protagonizada por Joel Edgerton. La película fue nominada a múltiples premiaciones, incluyendo los Globos de Oro y los Premios Óscar.


Esta es una historia profundamente nostálgica. En este viaje conocemos a Robert Grainier y su vida a mediados del siglo XX. Es un relato corto, pero inmensamente conmovedor; una prosa magnífica sobre el significado de lo simple y, a la vez, de lo duradero. Aquí se nos presenta una vida completa: sencilla, silenciosa y, en apariencia, ordinaria. Pero la nostalgia y la forma en que está narrada la vuelven extraordinaria.


Viajamos por las carreteras y trenes del siglo XX, habitamos cabañas aisladas y trabajamos como leñadores. A lo largo de este recorrido nos adentramos en la vida de Robert, quien atraviesa los cambios que trae la civilización: su crecimiento, su primer y único amor, y su lucha diaria por sobrevivir. Pero también somos testigos de sus mayores penas, del duelo y la pérdida, y de la manera sobria y contenida en la que aprende a convivir con ellas.

Algo especialmente sorprendente es la fotografía de la película. Los paisajes son hermosos y cautivadores; el trabajo de producción y dirección construye una atmósfera íntima y profundamente humana. Como espectador, uno se siente envuelto por esa calma melancólica que acompaña toda la historia. También merece una mención especial la música, en particular la canción Train Dreams escrita  por Bryce Dessner y Nick Cave, nominada a Mejor Canción en los Óscar. La canción logra condensar perfectamente la nostalgia y el sentido de la vida de Robert. Una estrofa que destaca es:

“the space that connects me where I am now, to the place where I’ll one day be”,


una línea que encapsula el sentimiento de pertenencia, tiempo y destino que atraviesa toda la obra.


Sueños de trenes es una historia profundamente bella y melancólica, donde lo simple se transforma en extraordinario. Nos recuerda que el crecimiento, la pérdida y el amor son esenciales para vivir y para ser recordados. No es necesario ser famoso ni importante para tener una vida hermosa y una historia que valga la pena ser contada.

Y como dice la canción: “I can’t begin to tell you how that feels”.
Así que vive esta historia y disfrútala, porque hay cosas que es mejor sentirlas por uno mismo y no solo escucharlas contadas. Hay historias —como esta— que valen la pena sentir.



martes, 27 de enero de 2026

Die, My Love: otra cara de la maternidad

Die, My Love es un libro escrito por Ariana Harwicz, que recientemente tuvo una adaptación cinematográfica dirigida por Lynne Ramsay y protagonizada de manera magistral por Jennifer Lawrence y Robert Pattinson. La historia gira en torno a una madre reciente que atraviesa una depresión y una psicosis posparto, y desde ahí se abre un relato incómodo, crudo y profundamente humano.

Antes de verla, yo pensaba que la adaptación sería “medianamente fiel” al libro. Imaginaba una representación exagerada de la psicosis, algo tan alucinante que me hiciera pensar constantemente “¿qué le pasa a esta mujer?”. Y sí, la película es rara. Muy rara. Pero rara como debe ser una psicosis real. Porque una psicosis no es algo entendible, lógico o fácilmente explicable. Ese es justamente el punto: no tiene sentido, no sigue reglas claras, no busca ser comprendida.

La película —y el libro— no intentan que entendamos completamente a la protagonista. Su objetivo no es explicar qué le pasa, sino ponernos con ella, dentro de su cabeza, hacer que vivamos la experiencia en carne propia. No se trata de observarla desde afuera, sino de habitar su caos. Y creo que ahí está el gran acierto de ambas obras.

No es una historia para todo el mundo. Es incómoda, densa, a veces desesperante. Muchas personas pueden encontrarla insufrible, sobre todo si no están familiarizadas con los trastornos de salud mental. Pero esa incomodidad es deliberada. Así avanza la psicosis: de manera confusa, repetitiva, agotadora. No hay alivios fáciles.

Algo que me pareció muy valioso es que ni el libro ni la película intentan romantizar la enfermedad. No hay sanaciones milagrosas, ni grandes discursos motivacionales, ni finales “bonitos”. Lo que muestran es una realidad dura: esta es una situación horrible, compleja, que afecta no solo a quien la padece, sino también a toda la familia. Y, aun así, no siempre hay una solución clara.

El papel del esposo de la protagonista es clave. Representa a ese familiar que no entiende del todo lo que está pasando y que, desde la ignorancia y el amor, intenta “arreglar” la situación con gestos simples: flores, paseos, propuestas románticas. Y aunque estas acciones no nacen de la mala intención, no son suficientes. Acompañar a alguien con psicosis o depresión posparto requiere mucho más que buena voluntad; exige comprensión profunda, apoyo profesional y una capacidad emocional que no todos pueden sostener.

Al final, Die, My Love no busca dar respuestas ni moralejas. Es un abrebocas brutal de lo que se siente atravesar —o convivir con— una experiencia así. Nos deja con una pregunta incómoda pero necesaria:
¿cuánta empatía somos realmente capaces de sostener cuando alguien cercano se rompe?, ¿somos ayuda… o terminamos siendo otra carga?

miércoles, 21 de enero de 2026

Gente ansiosa – Fredrik Backman

 Mientras leía este libro, me daba cuenta de que se estaba convirtiendo en uno de esos libros que marcan un antes y un después. De los que llegan en el momento justo y se quedan contigo para siempre. De esos libros que tienes que re leer en un par de años, porque estas seguro que siempre vas a encontrar algo nuevo. 



Quiero empezar esta reseña con algo un poco controversial: siento que Gente ansiosa no es un libro para todo el mundo. Es de esos libros que solo funcionan en momentos específicos de la vida, cuando estás lo suficientemente abierto como para sentir que fue escrito para ti, que te habla directamente, casi en voz baja.

Superficialmente, el libro trata sobre un robo que sale mal y termina en una toma de rehenes. Seguimos la historia de dos policías, un ladrón y, por supuesto, los rehenes. A simple vista, parece que la trama va por ahí… pero no. Esto va mucho más allá. A lo largo de la historia vamos recorriendo la vida y las decisiones de cada uno de los personajes, cuestionándolas junto a ellos. Conocemos sus miedos, sus errores, sus mejores y peores momentos.

Algo que le aplaudo profundamente a Backman es su habilidad para usar el humor como anzuelo: te hace reír de forma casi inesperada y, cuando estás relajado, te lanza una reflexión que te deja mirando al vacío durante veinte minutos, replanteándote tu propia vida y tus decisiones.

Lamentablemente, este libro tuvo una pésima adaptación en Netflix, la cual no recomiendo en absoluto. Si aun así sienten curiosidad por ver cómo arruinan una historia hermosa convirtiéndola en algo plano y sin alma, adelante… pero el libro merece mucho más.



Uno de los grandes aciertos de Gente ansiosa es la forma en que aborda temas de salud mental: la ansiedad, el duelo, la conducta suicida. Nos muestra un panorama amplio y honesto de cómo las personas viven con estas realidades, de cómo no todos reciben la ayuda que necesitan y del caos silencioso que muchas veces deben soportar. Aquí encontramos personajes profundamente rotos por años de pérdidas, guerras, miedos, intentos de encajar, de ser mejores, de ayudar a otros cuando ni siquiera saben cómo ayudarse a sí mismos.

Backman encierra a todos estos personajes en un mismo espacio y te obliga a convivir con ellos. No hay escapatoria. El caos se vuelve compartido y, como lector, no tienes otra opción que enfrentarte a tus propios pensamientos y reacciones. El libro te ayuda a comprender dinámicas como la paternidad, la infancia, la autoridad, el miedo a fallar… y lo hace con un humor ácido que, sorprendentemente, funciona. 



Gente ansiosa es un libro precioso. Nos dice que está bien tener problemas, que está bien cuestionarse la vida y las decisiones. Pero también nos recuerda que no está bien conformarse con los errores del pasado, que la verdadera pregunta es qué vamos a hacer para repararlos y ser mejores personas.
Porque merecemos que nos pasen cosas buenas. Merecemos tratar bien y que nos traten bien.
Nos merecemos.

La trilogía Los Extraordinarios — crecer también es un superpoder

Los Extraordinarios es una trilogía escrita por T. J. Klune. Está compuesta por Los Extraordinarios, Flash Fire y Heat Wave. En ...