Sueños de trenes es un libro escrito por Denis Johnson, que tuvo una notable adaptación cinematográfica dirigida por Clint Bentley y protagonizada por Joel Edgerton. La película fue nominada a múltiples premiaciones, incluyendo los Globos de Oro y los Premios Óscar.
Esta es una historia profundamente nostálgica. En este viaje conocemos a Robert Grainier y su vida a mediados del siglo XX. Es un relato corto, pero inmensamente conmovedor; una prosa magnífica sobre el significado de lo simple y, a la vez, de lo duradero. Aquí se nos presenta una vida completa: sencilla, silenciosa y, en apariencia, ordinaria. Pero la nostalgia y la forma en que está narrada la vuelven extraordinaria.Viajamos por las carreteras y trenes del siglo XX, habitamos cabañas aisladas y trabajamos como leñadores. A lo largo de este recorrido nos adentramos en la vida de Robert, quien atraviesa los cambios que trae la civilización: su crecimiento, su primer y único amor, y su lucha diaria por sobrevivir. Pero también somos testigos de sus mayores penas, del duelo y la pérdida, y de la manera sobria y contenida en la que aprende a convivir con ellas.
Algo especialmente sorprendente es la fotografía de la película. Los paisajes son hermosos y cautivadores; el trabajo de producción y dirección construye una atmósfera íntima y profundamente humana. Como espectador, uno se siente envuelto por esa calma melancólica que acompaña toda la historia. También merece una mención especial la música, en particular la canción Train Dreams escrita por Bryce Dessner y Nick Cave, nominada a Mejor Canción en los Óscar. La canción logra condensar perfectamente la nostalgia y el sentido de la vida de Robert. Una estrofa que destaca es:
“the space that connects me where I am now, to the place where I’ll one day be”,
una línea que encapsula el sentimiento de pertenencia, tiempo y destino que atraviesa toda la obra.
Sueños de trenes es una historia profundamente bella y melancólica, donde lo simple se transforma en extraordinario. Nos recuerda que el crecimiento, la pérdida y el amor son esenciales para vivir y para ser recordados. No es necesario ser famoso ni importante para tener una vida hermosa y una historia que valga la pena ser contada.
Y como dice la canción: “I can’t begin to tell you how that feels”.
Así que vive esta historia y disfrútala, porque hay cosas que es mejor sentirlas por uno mismo y no solo escucharlas contadas. Hay historias —como esta— que valen la pena sentir.
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